Partes de un ascensor: guía práctica

Siempre alivia un poco conocer la estructura interna de los elementos de nuestra vida diaria que pueden dejarnos colgados o atrapados en caso de desgracia. En las academias de conducción enseñan algunos principios de mecánica, pero nadie imparte clases sobre las partes de un ascensor, ¿verdad? Pongámosle remedio.

Partes de un ascensor

Varían en función de los diferentes prototipos. No obstante todos ellos, sean de la clase que sean, mantienen ciertas características en común.

Cuarto de máquinas

El cuarto de máquinas es el lugar donde reside el grupo tractor y el cuadro de control del ascensor. Antes eran más complejos, pero hoy en día son como pequeños cajones. Allí se encuentran los dispositivos imprescindibles para llevar a cabo las operaciones de mantenimiento y emergencia. Se ubican sobre el hueco del ascensor, arriba de todo, si bien en los modelos más antiguos solían situarse debajo. En los ascensores hidráulicos, a diferencia de los eléctricos, el cuarto de máquinas resulta mucho más movible.

Cuadro de maniobras

El cuadro de maniobras es el centro neurálgico del ascensor. Ahí reside, por decirlo de algún modo, la inteligencia del aparato. Los controladores que están instalados en la actualidad funcionan mediante microprocesadores o sistemas PLC que mejoran los servicios de los modelos tradicionales implementando sistemas de monitorización. Uno de los atributos esenciales de un cuadro de maniobras se basa en el tipo de selectividad de atención de las llamadas.

Cabina

Es donde viajas, y por lo tanto su parte más estética. Consta de suelo, techo y paneles verticales, normalmente tres. Las cabinas pueden ir decoradas con distintos elementos, tales como espejos o pasamanos, y llevar incorporados servicios como ventilación o luces de emergencia. Lo más importante de la cabina es, obviamente, la botonera, que nos permitirá ordenar a la maquinaria un trayecto determinado, así como bloquear el cierre de las puertas o realizar una llamada de asistencia técnica. La cabina está sostenida en su totalidad por un bastidor metálico que la acoraza y cuenta con los dispositivos de suspensión y guiado. Por último, pero no menos importante, está el paracaídas de seguridad, que frenará el descenso en caso de desprendimiento.