Evolución del diseño en sillas salvaescaleras

La presencia de escaleras supone un obstáculo para una persona con movilidad reducida, una barrera que sólo podrá superar con la ayuda de la tecnología. Las sillas salvaescaleras son una opción viable para eliminar las barreras arquitectónicas y garantizar las condiciones de accesibilidad necesarias. Sin duda, estos aparatos cuentan con un gran recorrido a lo largo de los años, suponen una solución rápida y eficaz, mejorando notablemente con el paso del tiempo. Actualmente, en el mercado se puede encontrar gran cantidad de sillas salvaescaleras a precios asequibles, soluciones homologadas y mundialmente aceptadas, que ofrecen unas condiciones óptimas de confort y seguridad.

En cualquier caso, además de su efectividad, podemos resaltar que la evolución del diseño de estos aparatos ha variado desde sus inicios, mejorando su adaptabilidad y su estética. Curiosamente, la primera silla subeescaleras que se fabricó en Europa data del año 1962, fue diseñada por Handicare Starlifts. Cabe destacar, que los primeros modelos de este tipo de soluciones salvaescaleras eran rígidos e incómodos. En su fabricación se empleaban materiales pesados y el asiento apenas permitía la movilidad de las personas, era recto y rígido. A pesar de todo, el precio de estos aparatos era astronómico, por lo que muy pocas personas se lo podían permitir.

Actualmente, la adaptabilidad y el diseño han mejorado notablemente. En ningún caso estos aparatos deberían considerarse un artículo de lujo, pues contribuyen a mejorar el bienestar de las personas con problemas de movilidad. Hoy en día, existe una gran diversidad de modelos de sillas salvaescaleras a precios económicos en el mercado. La evolución de estos aparatos de elevación surgió después de la década de los 90, cuando comenzaron a mejorarse las prestaciones de estas soluciones salvaescaleras. Precisamente, en esta época surgen las sillas salvaescaleras para tramos en curva y se reduce, en gran medida, el ruido que emitían los motores de estos aparatos.

Desde Multielevación queremos señalar que estas soluciones se han adaptado a las necesidades reales de los usuarios con movilidad reducida. Su diseño permite equilibrar su presencia con el resto de la decoración de la estancia, son confortables, han mejorado sus condiciones de seguridad y, además, son silenciosos. El diseño de los nuevos modelos permite acabar con los problemas de espacio y compaginar la presencia de estos aparatos con el tránsito a pie de otras personas por la escalera. Pero, también, han incluido otras características como el control remoto o la tapicería ignifuga.